Llega el otoño y a los que nos gusta la fotografía nos volvemos locos, muchas veces queremos ir a tantos sitios que al final se nos echa el tiempo encima y no hemos salido aun. Esto me pasó a mi en esta ocasión, entramos en el mes de noviembre y aun no había disparado ni una sola foto a esos bosques anaranjados. Una llamada de mi amigo Jose y casualidades que ese día no me tocaba trabajar hicieron posible una mini-escapada al Abedular de Canencia. si queréis ver que paso después, pinchad en la imagen para poder disfrutar de esta fantástica ruta y de algunas de las fotografías que pudimos realizar.

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